LA AUTOESTIMA POSITIVA
Iniciemos reflexionando sobre la autoestima positiva. Vimos anteriormente como la estima personal puede tener extremos –por exceso o por defecto- que eran indicadores de la baja estima. La adecuada estima personal, la auto valoración y aceptación personal positiva, por el contrario, está marcada por el equilibrio que brota de la percepción objetiva de ti misma y de las demás personas. Valorarte objetivamente y valorar objetivamente a los otros, significa aceptarte y aceptar a los demás como personas con “dos rostros en su corazón”: un rostro herido y un rostro de potencialidades.
Es decir, cuatro elementos definen tu adecuada estima:
Saber reconocer y valorar tus cualidades, ser conciente de ellas para potenciarlas, para ponerlas a funcionar en el mundo para el bien de todos;
Saber reconocer tus fragilidades –“defectos”- aceptándolas como parte integral de ti misma, pero haciendo un compromiso continuo de crecimiento;
Tener facilidad para reconocer, celebrar y nutrirte de las cualidades de los demás:
Y, tener capacidad de “aguantar” las limitaciones y defectos de quienes nos rodean, sobre todo, tener capacidad de aceptarlos y acogerlos sin exigirles que cambien como condición para ello -para quererles-.
En este cuadrilátero está tu barómetro certero de tu buena estima, de tu autoestima positiva.