sábado, 25 de abril de 2009

SUPERANDO LAS ABVERSIDADES



¡Cada anochecer tiene su amanecer, cada lluvia tiene su Arco Iris.

Nuestra vida, la cual es una perla: Bella y Dura, esta llena de cambios , los cuales no deben asustarnos,todo lo contrario, cada evento debe sacar de nosotros las fuerzas y garras con las cuales nos dotó nuestro Padre Celestial . Este es el motivo de cada prueba, para que descubras a diario, quie eres y lo que eres capaz de lograr, para que puedas ver que nunca estas solo y que si se puede, por lo tanto hoy es un buen dìa para que recuerdes que Naciste para Vencer.

CONOCIENDOTE A TI MISMO





  • Nunca te quejes de tu ambiente o de los que te rodea, hay quienes en tu mismo ambiente superior vencer.


  • Las circunstancias son buenas o malas según la voluntad y la fortaleza de tu corazón.


  • Eres el resultado de ti mismo.


  • Nunca culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni nadie, porque tú has hecho tu vida.


  • Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar corrigiéndote.


  • A veces, el triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error.


  • Si puedes evitar algunos mejor.Nunca te quejes de tu ambiente o de los que te rodea, hay quienes en tu mismo ambiente superior vencer.


  • Las circunstancias son buenas o malas según la voluntad y la fortaleza de tu corazón.Aprende a convertir toda situación difícil en un arma para triunfar.


  • No te quejes por tu pobreza o por tu salud, o por tu ¿suerte?: Enfréntalas con valor.

VALORANDO TU ESTIMA


LA AUTOESTIMA POSITIVA


Iniciemos reflexionando sobre la autoestima positiva. Vimos anteriormente como la estima personal puede tener extremos –por exceso o por defecto- que eran indicadores de la baja estima. La adecuada estima personal, la auto valoración y aceptación personal positiva, por el contrario, está marcada por el equilibrio que brota de la percepción objetiva de ti misma y de las demás personas. Valorarte objetivamente y valorar objetivamente a los otros, significa aceptarte y aceptar a los demás como personas con “dos rostros en su corazón”: un rostro herido y un rostro de potencialidades.

Es decir, cuatro elementos definen tu adecuada estima:
Saber reconocer y valorar tus cualidades, ser conciente de ellas para potenciarlas, para ponerlas a funcionar en el mundo para el bien de todos;
Saber reconocer tus fragilidades –“defectos”- aceptándolas como parte integral de ti misma, pero haciendo un compromiso continuo de crecimiento;
Tener facilidad para reconocer, celebrar y nutrirte de las cualidades de los demás:
Y, tener capacidad de “aguantar” las limitaciones y defectos de quienes nos rodean, sobre todo, tener capacidad de aceptarlos y acogerlos sin exigirles que cambien como condición para ello -para quererles-.
En este cuadrilátero está tu barómetro certero de tu buena estima, de tu autoestima positiva.